
Durante la crisis argentina de los años 90 se desarrolló en este país una práctica comercial ancestral: el trueque. El desempleo, la falta de dinero y la necesidad de satisfacer necesidad básicas fueron los detonantes principales.
Se crearon así unos espacios llamados el Club de Trueque, en el cual se realiza un intercambio de productos y servicios mediante trueque multireciproco, donde no se emplea dinero ni trueque directo, sino unos vales llamados créditos.
Estos créditos, en el caso argentino, tenían una equivalencia a la moneda oficial, 1 crédito = 1 peso. La utilidad del crédito radicaba en la posibilidad de generar un trueque multireciproco, ya que el que entrega un producto o servicio no está obligado a recibir otro producto o servicio, sino unos créditos equivalentes que le permite buscar el producto o servicio que satisfaga su necesidad.
El precio de los productos o servicios lo determina el productor o el "prosumidor" (persona que produce y consume al mismo tiempo) tomando generalmente el mercado formal como referencia.
Cabe anotar que esta práctica se sigue aun desarrollando en Argentina y en otros países del mundo.
Vea el siguiente testimonio:
http://vimeo.com/22786326
Daniel, buenas tardes....
ResponderEliminarHoy me di a la tarea de observar su blog y lo encuentro muy bien logrado. Felicitaciones
Saludos
JHOrrego